Pero seguía con la duda porque todo parecía real. Era casi perfecta la percepción de la realidad, era muy real. En ocasiones había algo que fallaba como el verse a sí misma, pero por lo demás todo era perfecto.
En el sueño había gente que conocía y todos se comportaban igual que en la realidad, la forma de hablar, de andar... todo. Pero si todo era tan normal ¿qué ocurrió para que se despertara del sueño?... Pues bien, en el sueño apareció una persona que ella deseaba ver hace tiempo, quizá ese fue el fallo. Esa persona no tenía que estar ahí... pero se acercó a ella. Ella no notó nada extraño en que él estuviera ahí; se pusieron a hablar, se miraban y ella estaba feliz, muy feliz de que él estuviera ahí con ella. Entonces ella puso su mano en la cintura de él, y él en vez de quitarse también la agarró, algo que ella deseaba muchísimo. Estaban charlando como dos amigos, nada más. Una amiga de ella, que se encontraba en su sueño, la llamó a lo lejos y las dos se miraron y se rieron. Ella estaba al lado de él, pero cuando se giró para seguir hablando con él, todo se acabó... ella estaba sentada en su cama y mirando a su alrededor para ver si le encontraba porque hace un momento estaba al lado de él, agarrada a su cintura...Pero no había nadie... Ahí fue cuando se dio cuenta de que todo era un sueño...
Pero, ¿hay alguien capaz de asegurar que la realidad es eso, realidad? O estaremos ante la duda que plantea Descartes entre el sueño y la vigilia. Puede ser que aquello que nosotros llamamos realidad no sea más que un sueño del que puede que algún día despertaremos.
Sus.
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