
Hay días que quieres que no acaben nunca porque son días perfectos, días en los que todo sale tal y como esperabas; cada segundo que pasa es igual o mejor que el anterior. Son días que cuando te metes en la cama y te pones a recordar cómo te ha ido el días dices: ¡Qué buen día he tenido!
En cambio hay otros días que deseas que no hubieran existido nunca, que fueran lo más breves posible. Son días en los que sólo quieres estar en casa, encerrado en tu habitación y desconectar del mundo...
Y hoy es uno de ellos...
Sus.
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