
En la vida a veces ocurren hechos que parece que están premeditados por alguien, ese alguien suele recibir el nombre de Destino. Y a veces el Destino es cruel; nos hace pasar por momentos difíciles o que no son de nuestro agrado, pero es lo que toca porque es el camino que él ha marcado para conseguir nuestra recompensa. De ahí que siempre al final de ese camino, cuando vemos la recompensa que hemos obtenido se diga la frase "Ha sido cosa del Destino".
Pero, ¿no es más fácil pensar que las cosas pasan de casualidad? Yo creo que sí, que eso es lo más fácil, pero resulta que siempre necesitamos saber el por qué de las cosas, a todo le tenemos que dar una explicación, no existe el "pasa porque si". Y por eso se ha creado el Destino, como vía de escape para aquellas cosas que ocurren y no somos capaces de explicar.
A mí me gusta más pensar que el Destino no existe, que soy yo quien manda en mi vida y cuando me ocurre algo que no ha sido gracias a mí sea por "casualidades de la vida". Por ejemplo, cuando hace casi un año encontré de casualidad a mi vida :)
Sus.